|
|
EL
ARCO DE TRIUNFO Y LOS CAMPOS ELISEOS
El Arco del Triunfo es, después de la Torre
Eiffel, el monumento más representativo de la ciudad de París, y al igual que
la Torre, impresiona bastante más al verlo en realidad que al verlo en una
fotografía.
El Arco está situado en la Plaza de la
Estrella, Place de l´étoile, punto de partida de varias avenidas importantes
de París, entre ellas la más célebre de la ciudad y quizás también la más
célebre del mundo, la avenida de los Campos Elíseos.
La avenida es un lugar siempre concurrido y abarrotado de gente, y es el lugar
favorito de los parisinos para comprar, ir al cine o tomar algo en una de sus
terrazas, siempre completas de turistas. Aquí está el famoso Lido de París,
un gran número de cines y un sinfín de galerías comerciales, restaurantes y hoteles.
En los Campos Elíseos todo está enfocado al
visitante y el ocio, e incluso una visita a uno de sus concesionarios de coches
es interesante, ya que todos los que se encuentran están siempre atestados de
curiosos admirando los distintos prototipos o coches de época y de diseño que
se exponen allí.
Las terrazas están siempre completas y es
difícil encontrar sitio, y si se encuentra hay que tener cuidado con lo que se
pide y mirar la carta antes, ya que por ejemplo el precio de una cerveza ronda o
supera (dependiendo de la marca) los 6 €, con lo cual sobretodo si se va con
niños es como para pensárselo dos veces antes de sentarse.
Por la noche, como no podía ser de otra forma, en los
Campos
Elíseos y alrededores es posible encontrar discotecas,
y además los cines suelen abrir hasta tarde, por lo que
también es un lugar animado cuando se pone el sol.

Espectacular
vista de los Campos Elíseos con la
iluminación navideña, con una noria instalada
en Concorde al fondo
El
Arco del Triunfo
Cuando se ve el Arco del Triunfo
en foto uno piensa automáticamente en La Puerta de
Alcalá de Madrid, o en diferentes arcos de triunfo de
origen romano, pero cuando uno se va acercando al Arco
del Triunfo de París rápidamente se va percatando de
que este no tiene igual.
En efecto, sus
dimensiones superan o duplican las de cualquier arco de
triunfo "normal", tanto en anchura como en
altura, siendo esta su característica más destacable,
que se hace más patente aún si se sube a lo alto del
arco, y es que desde allí se puede ver la que es
probablemente la
vista más bonita de Paris, ya que pese a estar a una
altura evidentemente inferior a la de la Torre
Eiffel y
a la de la Torre Montparnasse (el edificio más alto de la
ciudad), desde el Arco del Triunfo se contempla
perfectamente el perfecto dibujo de la estrella que da
nombre a la plaza, plaza que es origen de 12 grandes avenidas que
parten desde allí. Además, por sus costados la vista
es impresionante, teniendo por un lado una vista
espectacular de los Campos Elíseos, otra de la Avenida
de la Grande Armée con el Arco de la Defense al fondo
"haciendo la competencia", la Torre
Eiffel por un lado y
por otro lado el resplandeciente Sagrado Corazón de
Montmartre. Como no, lo único malo de tener que subir
es el previo pago por taquilla, que como casi siempre en
París, resulta algo excesivo, pero bueno, hay que tener
en cuenta que si todo aquel que visita París sube a la
Torre
Eiffel lo mismo debería hacer con el Arco del
Triunfo, más aún cuando la vista es más espectacular
si cabe.
Vista del Arco de
Triunfo, imponente,
en medio de la "Place de l'Etoile"
En cuanto a sus
orígenes, tienen lugar en 1806, cuando el entonces
emperador Napoleón Bonaparte decidió construir un
Arco
de Triunfo como homenaje a sus ejércitos y en honor
de sus victorias. El arco tiene
una altura de 50 metros, y la anchura es de 45 metros.
En las paredes inferiores del Arco, que se pueden
observar cruzando al centro de la plaza por unos accesos
subterráneos, están grabados los nombres de muchos
generales y batallas en los que participaron tropas
francesas. También se construyó allí la Tumba del
Soldado Desconocido al acabar la I Guerra Mundial en
1919, y no es difícil encontrar a veteranos de la
Segunda Guerra Mundial con sus uniformes y banderas
acudiendo allí no se sabe bien si a homenajear y
recordar a sus compañeros caídos o a recibir el
homenaje y reconocimiento general.

Vista
nocturna del Arco del Triunfo
de París iluminado